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jueves, 23 de junio de 2022

CARTAS A MI AMIGO. (Sant Joan).



Querido Andrés: 
Esta noche es la noche de San Juan, tu fiesta mayor por antonomasia, la noche que, caiga quien caiga, hay que celebrar por encima de todo. Déjate de historias de Fallas, la Fira de Xátiva y hasta el Corpus  –la Conferencia Episcopal y el papa Paco no me lo perdonará en la vida-  todas esas fiestas estaban de más. A estas horas, son las cinco y cuarto de la tarde, ya estarías en las palmeras preparando la fiestuqui a todo tren. Con tu barbacoa o lo que tocara este año, que no siempre va a ser igual. Hay que innovar, y tú en eso eras único.

-¡Que está prohibido por el Covid!.....

-Y a mi qué.

-¡Que no se puede montar el chiringuito privado…..!

-Que les den.

Pues estaría bonito que te fueran poniendo a ti cortapisas. ¡Como si no te conocieran!.

Pero hoy, al igual que el año pasado, la Nit de Sant Joan no es ni puede ser lo que era. Está descafeinada. Le falta algo esencial. Faltas tú, joder. Ya sabes que nunca he acudido a tu invitación en esta noche, porque no me van las aglomeraciones y tú no eres de los que celebran algo, lo que sea, en petit comité, no, tú a lo grande. Con dos cohones.

El mundo no sabe lo que se ha perdido porque, en la situación actual, con todo el lío que hay montado entre la guerra de Ucrania, el gobierno del señor Sánchez, la subida de los precios y tal y tal, tendrías ahí un cúmulo de temas para debatir y desmenuzar a tu aire, que ríete tú del Congreso de Diputados. No dejarías títere con cabeza y estaríamos riéndonos de tus dichos sin parar, porque tiene tela.

Pero no va a poder ser, lamentablemente, y hemos de conformarnos con los recuerdos, que son muchos y variados. Y eso, los recuerdos, mantienen viva la llama de todos los que te conocimos. Estoy en Valencia de paso, ya te dije que estoy actualmente en Cullera, y no podía desperdiciar la ocasión de hacer una mención, aunque mínima, al día de hoy.

Te dejo, que me reclaman.

Pasa tu fiesta como puedas.

No dudo que invitarás hasta a Dios padre.

Es lo tuyo.

Tu amigo.

-Miguel-

CARTAS A MI AMIGO. (Julián).

 

Querido Andrés:

Se ha muerto Julián, tu suegro, y yo, aunque te estoy escribiendo nada más enterarme, no te puedo hacer llegar la noticia porque estoy en Cullera y aquí no tengo conexión de Internet. Pero seguro que tú ya le habrás encontrado porque, según dicen. Las almas pesan 21 gramos y nos es difícil que ya haya llegado hasta donde tú estás, así que ahora ya tienes pareja para jugar al “truc”, que ya sé que le gustaba tanto o más que a ti, pero ándate con cuidado porque por menos de nada “te tira la falta” y ya te ha jodido la partida, que no sería la primera vez.

Yo sabía que estaba pachucho y se dedicaba a cuidar de tu suegra, que parece estar algo peor, pero aún así ha sido una sorpresa, ya que no le hacía tan mayor. Supongo que tu madre estará desolada, al igual que María, pero en su caso se agrava mucho más por la extraordinaria relación que siempre han tenido, pero qué le vamos a hacer. Cuando metemos la cabeza en el agujero como los avestruces dejamos, a su vez, el culo al aire, y ahí nos las dan todas, una detrás de otra.

En lo que va de año he perdido a cuatro personas de mi familia directa, a saber: mi hermano, mi prima, mi cuñada y mi tío, y ahora, para cerrar el ciclo –de momento- Julián. Y es que la vida es una  puta mierda, ya te lo dije cuando te marchaste, y entenderás que poco o nada ha cambiado y, si acaso, a peor, porque se empeñan en complicarnos el ya de por sí difícil tránsito por este valle de lágrimas, y si no ya lo hacemos nosotros sin ayuda alguna. ¿Quieres algún ejemplo?, pues ahí va: La gasolina está por las nubes, el euríbor al alza, la deuda nacional creciendo, el gas y la luz que te cagas, y el agua ni te cuento. Aquí valdría tu consejo de beber vino con gaseosa.

Para que te hagas una idea, los curas se están planteando administrar la extremaunción con Ketchup en lugar de los sagrados óleos, porque el aceite está que ni tocarlo. Ni te piensas lo muchísimo que ha subido. Y así un día tras otro. Suerte que tú no tienes esos problemas, aunque no dudo que te gustaría tenerlos, al menos para poder despotricar como los demás.

Te echamos mucho de menos, ya lo sabes, Sobre todo en los almuerzos, que es muy raro el hecho de que no salgas a relucir por una u otra cuestión, que tenías para todos los gustos y colores. Siempre hay algo que nos recuerda a Andrés, y eso dice mucho de ti, de tu peculiar forma de ser. Tienes, no lo dudes, muchos fans en la tierra.

Y ya está, poco a poco te iré informando con lo que pase, y espero que sean mejores noticias. Sigo sin pescar una mierda. Dale un abrazo a Julián de mi parte y otro muy grande para ti.

Por los buenos momentos que vivimos, y como siempre, cuídate.

Aunque sé que ahí no te hace falta.

Tu amigo.

-Miguel-

P.D.( Esta carta se escribió el día del fallecimiento de Julián y se cuelga hoy en el blog por no disponer de Internet hasta hoy).

viernes, 18 de febrero de 2022

CARTAS A MI AMIGO. (Cosas que pasan).


 

 

Querido Andrés:

Hoy vengo con un par de noticias que he de contarte, por lo extraño e inusual de su contenido, pero que me han dejado sorprendido. Resulta que la otra noche me dispuse a ver un documental que hacían en la televisión sobre Whitney Houston, ya sabes, esa chica tan bonita y con una voz sorprendente que nos dejó hace poco tiempo, en la flor de la vida, al igual que pasó contigo, exceptuando que no ha de aplicarse en tu caso lo de "bonito" ni de "voz sorprendente". No te ofendas, pero para qué vamos a engañarnos. No das el tipo.

A lo que vamos. En varios momentos del documental aparece uno de los hermanos de Whitney, y te aseguro que, cuando lo ví, casi me caigo del sillón por la impresión. Eras tú pero digamos que "en fase de negro". Me explico: algunos caballos cambian de color, por ejemplo el tordo en fase de blanco, que, habiendo nacido con el pelaje bayo o incluso marrón, termina siendo blanco. Pues lo mismo pero al revés, para que me entiendas.

Eras tú, con tu tipo, tu aspecto, incluso con gorro, pero más morenito, y claro, me quedé de piedra porque sentía algo así como que, tarde pero todavía a tiempo, me mandabas una señal para que supiera que tenías una deuda conmigo; es decir, que de algún modo te comunicabas y me hacías saber que recibías mis cartas. Todo eso en el universo imaginario que compartimos. Ya sabes, ese que es privativo entre tú y yo. Aunque pueda parecer mentira y no todos se lo crean.

Te adjunto una foto, o varias, para que veas que no miento. Y es que la vida nos sorprende a cada momento con cosas tan dispares que hemos de estar preparados para todo. Y tú, ya ves, tienes un doble en los Estados Unidos. Casi ná.

 

Porque, ¿a ver si solamente soy yo el que encuentra el parecido, o se me está yendo la olla", porque te juro que viéndolo en vivo y con movimiento el parecido es todavía mayor. ¡Qué huevos tienes Andrés!, mira que, desde el Más Allá todavía tienes ganas de broma y me haces hablar. No serías tú si no estuvieras creando polémica. Bueno, pues pasado el susto te digo que me alegré mucho de verte tan "morenito". Se vé que, arriba de la capa de nubes te tuestas más rápidamente que en las largas jornadas de pesca que acostumbrábamos a echarnos al cuerpo.

Pero avisa la próxima vez, que casi me cago del susto.

Segunda noticia. Y no la sabe nadie todavía, así que vas a ser el primero. Esta mañana he estado en tu casa para pagarle a tu hermana un arreglo que me hizo en el baño, y, hablando con tu querida madre, ha surgido la conversación, como siempre, acerca de tí. Y me ha dado a elegir una de tus cañas, que están apoyadas en la pared como tú las dejaste la última vez. Sin dudarlo me he llevado la del "Patriarca", caña con solera y tal vez mal fario, toda vez que no es de un muerto, sino de dos, que tiene guasa. Pero aún así corro el riesgo, porque ya sabes como nos las gastábamos Luís y yo al respecto cuando te veíamos ¿pescar? con ella. Está hecha una gorrinería; no esperaba menos tratándose de tí, pero confío en que podré volverla a la vida tras el paso por algunos lavados, cambio de sedal y cosas así.

Haz fuerza desde ahí para que se le vaya el gafe y pueda pescar con ella algo de provecho. Te prometo que, de ser así, estaré nuevamente agradecido contigo. Ya te contaré como quedo.

Y poco más, amigo, que no te sepa mal la comparación, porque está hecha desde el cariño, y me alegré un montón al recordarte, como siempre, pero esta vez más gráficamente. Y nada, que sigas tan "templao" como siempre y no  olvides que aquí, muchos te recuerdan.

Y yo te echo de menos cada día que pasa.

Tu amigo.

-Miguel-